PIROTECNIA Y MASCOTAS

 

Os dejamos con estas indicaciones de José Antonio Lora, especialista en conducta canina, para nuestras mascotas, esperamos que os sirva de mucha ayuda.....,

 

 

La ACUSTICOFOBIA es el miedo o temor al encuentro o permanencia de ciertos ruidos o también a los elementos que causan estos.

Por desgracia este es un problema muy común en nuestros perros. Los motivos pueden ser muy diversos, desde una mala experiencia ante la presentación de ciertos ruidos, una mala socialización en la edad temprana e incluso el nivel sensitivo del individuo.

Independientemente del motivo, el problema tiene solución aunque requiere de una gran dosis de paciencia y trabajo por parte del propietario que debe ser constante tanto en el tiempo como en las formas.

El miedo y la huida son actos que el perro lleva a cabo para mantener su integridad y por consiguiente su supervivencia ante un peligro o algo que ÉL entiende como tal, por este motivo su prioridad ante estos estímulos es la huida y en caso de no poder llevarla a cabo puede derivar en gemidos, jadeos e incluso actos de agresividad ante la imposibilidad de escapar a estas "amenazas".

En primer lugar conviene tener claro cual es el estimulo que provoca la fobia en el perro. La mayora de los propietarios tienen claro que los truenos y los petardos son los desencadenantes del comportamiento fóbico en sus perros, pero posiblemente si a estos perros se les presentara el ruido de un disparo o los tambores de una procesión, su respuesta seria la misma.

La idea principal es conseguir que estos ruidos no supongan la espoleta que activan los comportamientos de miedo en el perro, para ello debemos tener en cuenta lo que podemos hacer y lo que no, con el fin de convertir estos ruidos en algo que nuestro perro no perciba como peligro o amenaza, incluso con mucho trabajo y dedicación se podrán conseguir el efecto contrario, como ejemplo se puede decir que muchos perros de caza y otros de algunas modalidades deportivas como el mondioring ven estos ruidos ( en concreto el de los disparos) como la señal que anticipa algo bueno y desensibilización para ellos.

 

 

Aunque no vamos a ver ahora los pasos a seguir para realizar una desensibilización hacia este problema, si vamos a marcar los puntos que debemos tener en cuenta a la hora de comportarnos con nuestro perro en el momento que estos estímulos se presenten.

  • Nunca se regañara ni castigara al perro por cualquier comportamiento que exprese por un ataque de pánico ante los ruidos. Esto lo único que podrá conseguir es deteriorar la confianza que nuestro perro tiene con nosotros y además podrá dar lugar a un acto de agresividad hacia el propietario.
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  • No acariciaremos ni intentaremos calmar al perro con la voz o con actos como besos abrazos, etc. en el momento que se encuentre alterado (gemir, jadear, tirar de la correa, etc). Con esto lo único que conseguiríamos es fomentar esta actitud en nuestro perro, ya que estamos premiando el estado de pánico y ansiedad.
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  • Por el contrario si en algún momento el perro presenta un estado de calma y tranquilidad, debemos premiarle con caricias, juegos, salchichas, chuches, etc, haciéndole entender que un comportamiento asi sera  lo que le reporte cosas agradables.
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  • Ante la presencia de estos estímulos ruidosos, nuestra actitud debe ser de total indiferencia, de manera que no transmitamos al perro nerviosismo ni inseguridad.
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  • Si el perro decide refugiarse en algún sitio en concreto ( debajo de la cama, de una mesa, transportin, etc) debemos dejarle y si podemos le observaremos para poder premiarle en caso de cambio a una actitud más calmada. Si en el caso de que el perro se siente calmado estando a nuestro lado, se lo consentiremos, pero nunca daremos caricias ni premios si no se encuentra tranquilo.
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  • Un buen medidor del estado de pánico que tiene nuestro perro es ofreciéndole algún estimulo apetecible en condiciones normales ( pelota, juego, salchicha, etc), si dirige la atención hacia este, nos esta demostrando que su mente no esta totalmente bloqueada ante el miedo, por lo que nos da la oportunidad de trabajar con el, desviando la atención del estimulo que desencadena la fobia.
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  • Existen en el mercado productos que aunque no lleguen a eliminar el problema, si son de mucha ayuda, consiguiendo que nuestro perro se encuentre más calmado en los momentos críticos. Entre ellos se encuentran las flores de Bach, feromonas tranquilizadoras caninas, aunque lo más aconsejable es consultar a nuestro veterinario para que nos aconseje.
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  • Por ultimo decir que si anticipamos que algún ruido de los que altera a nuestro perro puede presentarse, debemos sacarle a pasear de manera controlada siempre atado con la correa. Son numeroso los perros que ante una situación de pánico salen huyendo sin hacer caso de la llamada del dueño con el problema y peligro que esto supone.

Aunque la solución más efectiva es no llegar al punto en que nuestro perro acuse esta fobia habilitándole desde una temprana edad a estos estímulos de manera que vea en ellos la antesala a algo placentero y agradable. También es posible que habituemos a nuestro perro a los ruidos fuertes an siendo adulto, pero debemos tener en cuenta que siempre es mas complicado y costoso corregir conductas o fobias que evitar que estas tengan lugar.

José Antonio Lora

Especialista en conducta canina